• Una vez más Ford ha aprovechado la instancia para dejar en claro los objetivos de la compañía con los avances tecnológicos y lo que es capaz de hacer.

En Las Vegas se desarrolló una nueva edición de la Consumer Electronics Show, la afamada feria CES que tuvo una importante presencia de avances en el rubro automotriz este año. Todas las marcas presentaron lo suyo donde Ford no se quedó atrás y presentó sus credenciales high-tech.

El año pasado cerró con un gran anuncio de la compañía: el primer auto eléctrico de la marca sería uno de la línea Mustang, el Mach-E. Justamente este esperado modelo volvió a la escena y se presentaron nuevas características que cada vez lo ubican más como uno de los estrenos imperdibles para esta temporada automotriz.

Esto porque el Mach-E no solamente significará la entrada al mundo eléctrico, sino que le otorgará a este tipo de movilidad las características clásicas de un Mustang como su velocidad y potencia. Con 480 kilómetros de autonomía, el Mach-E tendrá una potencia de 465 caballos de fuerza y podrá alcanzar los 100 kilómetros por hora en solamente 3 segundos en su versión GT.

Por otro lado, en el apartado tecnológico el Mach-E también significará nuevos implementos de Ford. Ya que tendrá la nueva generación del sistema de asistencia digital SYNC, el cual tendrá una mayor personalización aprendiendo los hábitos del conductor. Lo mismo con las nuevas herramientas del Ford Co-Pilot360, capaz de aprender de los distintos escenarios en los que el auto ande para prevenir futuros accidentes.

La flota de robots de Ford
Uno de los objetivos futuros de Ford tiene que ver con la autonomía total. Así en 2021 la compañía espera poner en marcha un servicio de transporte para bienes y personas en base a exclusivamente vehículos autónomos. Sin embargo, la CES 2020 fue el momento indicado para llevar más allá esta propuesta.

Los visitantes pudieron ver en directo los primeros robots articulados producidos por Agility Robotics, quienes en una alianza con Ford han desarrollado estos robots para complementar la flota de autos autónomos. Siendo una clase de repartidores capaces de interactuar con humanos, los autos y otros robots.

Estos robots podrán ser programados según cómo quiera ser atendido el cliente y hasta pedir ayuda en caso de ocurrir algún imprevisto durante la entrega. Algo que espera evitarse gracias a las herramientas incorporadas de equilibrio, sensores de navegación y un hardware de lo más potente en el rubro.