En la década de 1960, con el avance de la tecnología y de la carrera espacial, los robots ganaron fuerza. Ford no se quedó atrás y creó su propio autómata, al que bautizó como Freddie Ford. Con 2,74 metros de altura y construido con partes de automóviles Ford de la época, como Mustang, Thunderbird y Granada; se utilizó en exhibiciones en centros comerciales, eventos y ferias de automóviles.

Su diseño fue inspirado en un caballero medieval con armadura. Tenía antenas de radio en sus orejas, luces de estacionamiento Mustang en sus ojos y la luz de marcha atrás del Thunderbird en la boca, así como una luz intermitente en la parte superior de su cabeza. Las articulaciones de los hombros estaban hechas de tapa ruedas y en el pecho tenía los indicadores de presión, amperaje, temperatura y combustible del Thunderbird. Cuando se encendía, los indicadores del robot funcionan y podía hablar.

Fue tanta su fama que Freddie también tuvo hermanos. La segunda generación del robot también se hizo principalmente de partes de automóviles Ford. Incluso tenía una cámara de televisión en la nariz para poder ver con quién estaba hablando. En su pecho, había un velocímetro Mustang que registraba los kilómetros mientras hablaba, una radio estéreo AM / FM, luces del tablero Mustang y un cinturón de seguridad.

Ford todavía conserva una versión de Freddie en su sede mundial en Dearborn, Estados Unidos. El de principios de la década del 80 todavía funciona y cuando se presiona el botón, responde una de las 12 preguntas preprogramadas sobre los productos Ford de 1982.