Por Raúl Farías.

Por espacio de una semana, nos pusimos a los mandos de la reciente actualización del SUV insignia del fabricante coreano. Nos referimos al conocido Rexton en su versión tope de gama, Limited Plus 8AT 4WD 9AB, en una elegante tonalidad: blanco sedoso perlado.

SsangYong, a pesar de estar pasando por un complejo proceso de reorganización, luego de que su controlador principal, Mahindra decidiese cortar las líneas de financiamiento para el fabricante coreano, en el curso de los últimos cuatro años, ha transitado desde ser una alternativa accesible, capaz y confiable, a ser una más competitiva, refinada y tecnológica.

Prueba de lo reseñado en el párrafo anterior, fue la llegada a Chile a finales de 2017 de la cuarta entrega de este modelo, al que más tarde se sumarían los nuevos Musso y Korando, y a comienzos de este año, la quinta generación del modelo que nos convoca, pero que personalmente lo consideramos como un restyling de Rexton.

A «Grosso Modo», podemos contarles que la historia de este modelo se remonta a 2002, cuando llega la primera camada, transformándose en uno de los favoritos de los clientes en esos años, cuyos principales pergaminos eran: un confortable y lujoso interior, potentes mecánicas Mercedes-Benz, 2.9 TDI y un potente 3.2 litros bencinero que perduraron hasta 2006 cuando llegan las versiones 2.7 XDI, además de una correcta relación precio/calidad.

Una evolución o “actualización de mitad de vida” vendría de la mano del Rexton W con cambios en su frontal, luces traseras, mejoras de equipamiento y la implementación de un motor 2 litros diesel Euro V. Su estreno tuvo lugar en el Salón del Automóvil de 2012, mientras que su comercialización comenzó en febrero/marzo de 2013.

Rexton se ha caracterizado por ser, especialmente a partir de su cuarta entrega, por ser un SUV de siete plazas, auténtico y genuino, de gran tamaño, elegante, muy equipado y con un buen nivel de seguridad, además de buenas capacidades para incursionar fuera del asfalto. Tiene credenciales de sobra para enfrentarse a rivales del estilo de una Chevrolet Trailblazer, Hyundai Palisade, Mazda CX-9, Mitsubishi Montero Sport y Toyota Fortuner

¿Cuáles son los cambios? Partimos con un frontal que presenta una imagen más poderosa, dada por su grilla con forma octogonal, sumado a la presencia de bordes tipo aluminio con un entramado de pequeños diamantes tridimensionales con el logo de la marca en la parte superior central, acompañando la cámara delantera y algunos radares que forman parte su exclusivo sistema ADAS. 

Esta grilla va flanqueada por nuevos ópticos Full LED más rectangulares, los que mantienen la pestaña superior para las luces diurnas LED en forma de C. Los neblineros también emplean tecnología LED y presentan una forma más moderna.

De costado, los únicos cambios apreciables serían variaciones en la tonalidad de las barras de techo, que pasan de satinadas a negras (no sabemos si acabado en resina o negro brillante), además de presentar las manillas de las puertas con acabado cromado, versus la terminación parcial presente en la versión que conocemos. Mantienen las medidas de las llantas y neumáticos Nexen N Priz RH7, que según versión son: 235/70 R17, 255/60 R18 y 255/50 R20 (esta medida calzaba nuestra unidad de prueba), donde los diseños de las últimas dos lucen más actualizados con acabados bitono para las de 18″ y cromado para las de 20″. Nos hubiese gustado, tratándose de un vehículo más orientado al todo terreno, que la unidad de prueba portase llantas aro 18.

Un detalle llamativo, es la presencia del contorno cromado, que recorre todo el perímetro vidriado, y parte desde la parte baja del pilar A que colinda con uno de los extremos del capó. Esta terminación se reitera en las manillas de las puertas, que presentan un acabado bitono (cromado en los extremos y color de la carrocería al centro). Los pilares B y C están revestidos en un elegante negro brillante, además de contar con vidrios laterales y posterior tinteados. Como buen SUV, dispone de guarniciones en los bajos en resina negra, que tienen la cualidad de hacer las veces de sellados de las puertas, contribuyendo a una mejor guarnición del polvo y agua en el habitáculo, al momento de transitar por caminos en malas condiciones.

Dispone de rieles de techo en color tipo aluminio, además de una antena desprendible a voluntad

Por detrás, las modificaciones dicen relación con la distribución interna de las luces LED, que ahora luces uniformes en cuanto a tamaño, además de llevar luces inferiores en forma de C en las esquinas inferiores del parachoques, que ahora albergan las luces de retroceso. Nuevos son también el difusor y las salidas de escape rectangulares falsas.

La gama de colores contempla seis tonalidades: fine silver, elemental grey, marbie grey, space black, atlantic blue y un elegante blanco perlado. En Chile se comercializa en siete versiones y cuatro niveles de equipamiento: LX, GLX, Limited y Limited Plus, con opciones 2WD y 4WD.

En virtud de que la actual camada, se basa en una nueva plataforma, el SUV insignia de SsangYong mantiene inalteradas sus dimensiones: 4.860 mm de largo; 1.960 mm de ancho y su altura es de 1.825 mm. Su distancia entre ejes llega a los 2.850 mm, mientras que su despeje, dependiendo del tipo de suspensión: es de 224 mm si usa suspensión trasera independiente o de 203 mm con suspensión multibrazo trasera (info sujeta a confirmación).

En el habitáculo, los cambios más profundos afectan a la consola central, además de volverlo aún más elegante y sofisticado, con terminaciones del selector de marchas. Lo mismo al ver su nuevo volante achatado en la zona baja multifunción con mandos táctiles recubierto en cuero, un nuevo cuadro de instrumentos digital de 12,3″, muy completo y rápido de interactuar durante el manejo. En el reposabrazos del conductor encontramos los comandos de los alzavdrios (todos con subida y bajada de un toque), cierre centralizado y regulación y plegado de los espejos. Más arriba hay un comando para las tres memorias del asiento del conductor, además de un botón que permite alejar el asiento del volante y después vuelva a su posición, para efectos de más comodidad al subirnos o bajarnos.

Bajo la rejilla de aireación del lado izquierdo del conductor hay una serie de botones, los que de izquierda a derecha permiten: desconectar el control de estabilidad, activar el control de descenso, mantención de carril, abrir o cerrar el portalón trasero eléctrico y regular la altura del haz de los faros, según sea la cantidad de pasajeros o carga que llevemos.

La zona de la consola está presidida por un gran parlante central, además de una pantalla táctil de 8”, que alberga el sistema de audio, bluetooth y manos libres, lógicamente compatible con Android Auto y Apple Car Play. Va enmarcada en un elegante contorno en piano black, además de estar flanqueada por dos rejillas semirectangulares dispuestas de manera vertical. Nos gustó que la pantalla dispusiese en la zona de comandos físicos para operar sus principales funcionalidades, luego viene tres botones que a saber son: desempañador delantero, Hazard y desempañador del vidrio posterior.

Inmediatamente debajo encontramos los comandos del climatizador doble zona, con comandos de un toque y un comando giratorio central para encenderlo o apagarlo, regular la velocidad del ventilador o activar el sistema de aire acondicionado. Tres detalles interesantes son: el revestimiento tipo cuero con pespuntes en el contorno, los display digitales de visualización de cada lado: piloto/copiloto del climatizador y los comandos para regular en tres intensidades, la calefacción/ventilación de los asientos delanteros.

El túnel central que se extiende entre ambas plazas delanteras es ocupado por el espacio para el cargador inalámbrico del celular (con tapa deslizante). Una segunda zona, también con tapa deslizable, esconde dos puertos USB y dos portavasos, que pueden albergar sin problemas dos mugs. Inmediatamente al lado izquerdo encontramos la palanca selectora de la transmisión tipo “joystick”, que se opera o cambia entre P, R, N o D, presionando un pequeño botón del lado izquierdo de la misma palanca.

Luego viene una serie de botones que sirven para accionar los distintos modos de manejo: deportivo, invierno o normal, activar o no los sensores de proximidad delanteros/traseros, visualizar la cámara de 360° y el freno de estacionamiento. Un generoso dial giratorio posibilita gestionar el sistema de tracción en las cuatro ruedas, entre los modos: 2H, 4H y 4L. Toda la zona reseñada anteriormente va enmarcada en una terminación tipo metalizada, que luce muy bien a ojos del observador. Por último, un descansabrazo acolchado alberga un portaobjetos con una toma de 12 volts.

Los asientos delanteros acomodan muy bien, con un agradable tapizado en cuero que parece que a uno lo mimase por la comodidad que brinda y el descanso, a pesar de haber manejado varios kilómetros. Una particularidad de la plaza del acompañante delantero es que tiene dos botones al alcance de la mano derecha del conductor, para regular su posición.

Las plazas posteriores albergan con total comodidad a dos adultos (también son calefaccionadas con dos niveles). Un tercero iría incómodo al centro, porque se siente más dura. Cuentan con salida de aire acondicionado/calefacción, además de dos puertos USB adicionales y otra toma de 12 voltios.

No olvidemos que Rexton admite a siete ocupantes. Acceder a la tercera fila es fácil, basta con operar un sencillo mecanismo para que un pistón impulse la segunda fila y nos deje espacio para abordar. Para una persona de estatura alta, resulta algo incómodo. Hay poco espacio para las piernas y la visual se nos limita bastante. Para llevar dos niños resulta ideal. Tiene un controlador independiente del aire acondicionado de tres velocidades y otra salida de 12 voltios.

Otros elementos llamativos son la presencia de cortinas en las ventanas traseras, iluminación interior LED táctil (según versión), además de llevar tapizado en color negro (aunque también se puede ordenar en color café oscuro o un Snow beige), sumado a la presencia de una materialidad de mejor calidad. Privativo del acabado Limited es el techo corredizo eléctrico del tipo tradicional (no panorámico), que nos pareció una sabia elección por cuanto el fabricante privilegió la solidez estructural del Rexton.

En cuanto a las unidades propulsoras, los cambios son menores, por cuanto se mantiene el gasolinero de 2 litros turboalimentado con 225 Hp y 350 Nm de par, acoplado a una transmisión manual o automática de seis velocidades, ésta última provista por la japonesa Aisin.

El diésel que portaba nuestra unidad de test es un 2.2 litros turbodiésel, que aumentó su potencia desde los 181 a los 202 Hp y 441 N, de par (+20 Nm), que reemplaza la caja automática de siete marchas de origen Mercedes-Benz, por una de ocho marchas con paletas en el volante para subir o reducir cambios. Ambos propulsores vienen preparados para cumplir con la norma de emisiones Euro 6b, lo que implica un ahorro sustantivo en lo que ha impuesto verde se refiere. Se agradece el hecho de que cuente con pistones hidráulicos que reemplazan la clásica varilla manual, algo esperable para un SUV sobre los $30 millones.

Ahora la dirección cuenta con asistencia eléctrica, pero la novedad es que el motor se instaló en la cremallera de dirección, lo que otorga un mejor tacto y un performance instantáneo en lo que a maniobrabilidad se refiere.

En el ítem de seguridad, si el Rexton saliente ofrecía versiones con 2, 5 y 6 bolsas de aire, ahora la marca coreana lo comercializa con 6 bolsas de aire de serie, salvo las versiones Limited y Limited Plus que vienen con 9 bolsas de aire. Estas últimas se reparten de la siguiente manera: dos frontales, dos laterales, dos airbags de cortina que abarcan hasta la tercera fila, dos laterales traseros y de rodilla para el conductor.

En la versión tope de línea encontraremos interesantes novedades ya que incorpora todas las funciones del nuevo sistema A.D.A.S. por sus siglas en inglés “Advanced Driver Assistant System”, que ayudan y facilitan una conducción más segura, como son el sistema de detección de punto ciego, sistema de alerta de tráfico cruzado con asistencia e intervención, sistema autónomo de frenado de emergencia, alerta y asistencia de cambio involuntario de pista, alerta de avance de vehículos delanteros, control crucero adaptativo inteligente, alerta de cansancio de conductor, entre otras.

En lo que respecta a las sensaciones de manejo, de partida debemos decir que hay que acostumbrarse en cierta forma a sus dimensiones: casi 4.9 metros de largo y un poco menos de dos metros de ancho, Pero una vez ya habituados, transmite un andar muy cómodo y suave. Eso sí, el turbo se deja sentir al pisar el acelerador, aun teniendo en cuenta que su peso en orden de marcha es de 2.130 kilos.

En carretera se muestra muy suave y con potencia y torque de sobra, junto con darnos la sensación de ir en un SUV con motor a gasolina y no diésel. Eso sí, en ralentí saca a relucir su naturaleza turbodiésel, pero sin llegar a ser molesto en el sentido de transmitir vibraciones al volante o cosas por el estilo.

Concurrimos a un lanzamiento de otra marca en Santa Martina, por lo que lo enfrentamos a la exigente subida con curvas cerradas, circulando con tracción trasera, y fue una tarea realmente sencilla, sin ningún rebote o cabeceo, lo que da cuenta del excelente trabajo de su sistema de suspensión.