Por Raul Farías.

KIA Chile nos facilitó por espacio de una semana su nuevo Sonet, modelo de entrada a la familia de SUV (participa en el competitivo segmento B), que se alza como una buena opción que nos ofrece el fabricante coreano con un diseño llamativo, dimensiones acotadas y un amplio interior, aunque le juega en contra ciertas ausencias en materia de equipamiento que detallaremos en esta crónica.

Este nuevo integrante de la familia KIA, se basa en el conceptual Sonet, presentado en la Delhi Auto Expo en febrero de 2020. Medio año más tarde fue presentado virtualmente en Nueva Delhi (India), como un “SUV compacto urbano inteligente”. No olvidemos que este modelo se basa en la plataforma de su primo hermano, el Hyundai Venue.

En términos de estética, el nuevo Sonet incorpora el ADN de Kia, con formas típicas de un SUV, pero muy orientado al uso urbano. Lo anterior se aprecia en una nueva interpretación de la parrilla de ‘nariz de tigre’, flanqueada por luces halógenas (podrían haber sido con tecnología LED), con una elegante placa protectora delantera debajo.

Nos llamó la atención que su calandra en negro brillante, fuese casi cerrada (semejante a lo que se observa en ciertos modelos eléctricos), por lo que la refrigeración del motor queda en la parte baja central del robusto paragolpes delantero (resaltada por un acabado en color gris satinado), además de mejorar la resistencia del aire. En esta zona, también nos encontramos con los neblineros con proyectores tipo lupa (también halógenos) que concentran el haz luminoso, que llevan unas elegantes ornamentaciones tipo cromo y en negro brillante.

Su silueta deportiva se ve reforzada por el diseño y la estructura únicos de su robusto pilar C, a lo que se suma sus puertas traseras con acento deportivo, que se combina con una luneta trasera envolvente. A lo anterior sumamos la presencia de un techo y carcasas de los espejos en color negro brillante, manillas cromadas con sistema de acceso sin llave y una generosa zona vidriada de dimensiones muy similares entre la delantera y trasera, además de la presencia de rieles de techo integrados, también en un elegante gris satinado, aptas para soportar objetos livianos.

Las luces traseras LED “heart beat” también adornan la parte trasera, que recuerdan en cierto sentido a las del Sorento saliente, además de la presencia de ciertos acentos deportivos presentes en la zona del parachoques trasero.  A grandes rasgos, presenta un portalón trasero bastante vertical, sumado a una amplia luneta con limpiador integrado, además del logo antiguo de la marca (recordemos que el año pasado KIA estrenó un nuevo emblema), además del monograma Sonet cromado en relieve al costado izquierdo del portalón.

El parachoques, al contrario que el delantero, presenta una combinación bitono negro/gris, con dos luces reflectantes dispuestas horizontalmente, una a cada lado, además de la presencia de las salidas de escape horizontales, integradas en el parachoques y un acabado en negro brillante. Un rasgo que se repite en esta categoría es la presencia de acabados de resina plástica negra que recorren toda la zona del zócalo y los pasos de ruedas.

En cuanto a sus dimensiones, el Sonet alcanza los 4.120 mm de largo; 1.720 mm de ancho y 1.642 mm de alto. Su distancia entre ejes alcanza los 2.415 mm. Se desliza sobre neumáticos Apollo Alnac 4Gs de medida 215/60 R16, de serie en las tres versiones que se venden en Chile, las que envuelven llantas de aleación bitono de cinco radios, que lucen agradables a ojos del observador.

Abriendo cualquiera de sus puertas, nos encontramos con un interior donde la marca trató de darle un estilo especial, donde nos muestra un estilo sencillo, pero moderno a la vez.  Para muestra un botón: su cuadro de instrumentos digital de 4,2”, que se mezcla con la presencia de ciertos elementos analógicos, presentes en sus costados, como son: el tacómetro y los indicadores del nivel de combustible y de temperatura del refrigerante.  Al centro encontramos un gran indicador digital de la velocidad (con una gráfica que nos recuerda la de los relojes Casio digitales de antaño), además de un recuadro rectangular que nos proporciona información acerca de varias funcionalidades importantes para el conductor como son: posición de la palanca selectora, autonomía, rendimiento promedio (expresado en km/l), temperatura exterior y cuentakilómetros. Cabe señalar que toda esta información es monotono (gráfica blanca sobre fondo negro).

El volante es muy propio de la marca, regulable en altura y profundidad, multifuncional con doce teclas (seis de cada extremo: izquierdo sistema de audio y llamadas; derecho computador de abordo y control crucero). Nos hubiese gustado que contase con recubrimiento de cuero, tratándose de la versión tope de línea, al igual que la sencillez de sus parasoles con espejo de vanidad sin tapa ni luz de cortesía.

Otro elemento llamativo, es que KIA trató de emular lo que se ve en autos más tecnologizados o de gama superior, al presentar un cuadro de instrumentos que parece integrarse con el sistema de infoentretenimiento en una sola pieza (con un marzo negro brillante). Esté ultimo alberga una pantalla táctil de 8” compatible de manera inalámbrica con Android Auto y Apple Car Play, que combina mandos físicos y táctiles, que permiten no tener que sacar la vista del camino en caso de requerir operarla cuando estamos manejando.

Todas las versiones, pueden optar por adicionarle una radio con una pantalla de 10,25”, que prescinde de mandos análogos, con un importe adicional de $200 mil. Inmediatamente debajo, encontramos las rejillas aireadoras dispuestas de manera vertical, con un entramado inferior que parece replicar lo visto en la grilla delantera, sumado a la presencia del botón de accionamiento de los Hazard y el climatizador automático unizona, que resulta muy fácil de usar.

Más abajo, vemos dos comandos que nos permiten escoger entre los modos de manejo: eco, normal y sport, además de una suerte de Grip Control o control de tracción apto para operar en tres tipos de superficies: arena, barro y nieve. Pero ojo, estamos en presencia de un vehículo con tracción delantera, por lo que no es recomendable incursionar en zonas con ese tipo de terrenos, porque las probabilidades de quedar atascado aumentan drásticamente, salvo que sea un terreno muy plano.

Ya en el túnel central, delante de la palanca selectora, encontramos un espacio rugoso, el que sirve perfectamente para dejar un teléfono celular, además de contar con una toma de 12 voltios, un puerto USB y un cargador rápido para nuestro teléfono. También equipa un cargador inalámbrico, que está algo oculto delante del túnel.

Sus 2.415 mm de batalla, permiten que Sonet acoja cómodamente a dos ocupantes adultos o tres niños en las plazas traseras, incluso si se trata de personas altas, quedando con un buen espacio para las piernas, aunque de cabeza algo más reducido. Los ocupantes de estas plazas agradecerán las salidas de aire adicionales, así como un puerto USB adicional.

Sonet dispone de un maletero iluminado, que cubica 392 litros, pudiendo ampliarse aún más, gracias a que el respaldo del asiento trasero es abatible en una sola pieza. Bajo la superficie alfombrada encontramos una rueda de repuesto Goodyear Assurance de medida 195/55 R16 de uso temporal

En el apartado de seguridad, KIA Chile muestra su preocupación por mejorar el nivel de dotación. Sin embargo, la versión «desde» sigue estando al «debe», por cuanto incorpora sólo dos bolsas de aire frontales y carece de control de estabilidad. De serie, las versiones EX vienen con:

  • Doble airbag frontal
  • Frenos de discos delanteros y tambor traseros (¿por qué no unos de discos) con sistemas ABS y EBD
  • Anclajes ISOFIX
  • Sensor de retroceso con cámara

Las versiones EX Full agregan:

  • 6 airbags
  • Control de estabilidad
  • Asistente de partida en pendiente
  • Sensores delanteros
  • Control crucero

La planta motriz, es responsabilidad de un nuevo motor de la familia Gamma II. Se trata de un propulsor a gasolina con sistema de inyección multipunto, de 1.497 c.c. de desplazamiento, que entrega 113 Hp a 6.300 vueltas y 144 Nm de par, disponibles en su totalidad a las 4.500 vueltas. Este motor, que viene listo para cumplir la futura norma de emisiones Euro 6, envía el par al eje delantero, por medio de dos alternativas de transmisiones: una manual de seis velocidades o bien una automática del tipo CVT (que KIA denomina como iVT (Intelligent Variable Transmission).

En relación a su andar, a pesar de ser el SUV de entrada, los ingenieros se encargaron de darle un andar muy aplomado al Sonet, que se siente muy cómodo en ciudad gracias a sus dimensiones acotadas, sumado a una combinación de motor y caja que entregan un muy rendimiento, homologado por el 3CV en 13,3 km/l en ciudad y de casi 18 km/l en carretera