Por Raúl Farías

En un mercado donde cada vez más se hacen presentes los SUV, siempre es bueno tener la oportunidad de ponerse al mando de un sedán de tomo y lomo, mejor aún tratándose de una marca experimentada en este segmento, como lo es Honda, con la quinta generación del City, una berlina compacta, que presenta muchos detalles que lo emparentan con sus hermanos mayores, Civic y Accord. De hecho se asemeja bastante a este último.

Este modelo, el próximo año se apresta a cumplir una década presente en el mercado chileno, puesto que llegó en agosto de 2012 como modelo 2013, alzándose como una alternativa para aquellos clientes que requerían un auto urbano con características de un auto de primera línea, algo que con el tiempo ha mantenido el fabricante japonés en este modelo que siempre nos ha llegado desde Tailandia.

En mercados como el de India, este modelo comenzó a escribir su historia en 1998. En Chile, conocimos por espacio de poco tiempo la tercera generación como modelo 2013, puesto que en 2014 hizo su entrada la cuarta, cuya puesta al día fue presentada en mayo de 2017 por estos lares.

Esta nueva camada fue desarrollada en el Centro de I + D de Honda ubicado en Tochigi, Japón, tras extensos estudios de mercado en India, países de la ASEAN y otros mercados, los que estuvieron centrados en conocer acerca de los estilos de vida y necesidades que requerían satisfacer los clientes de este tipo de sedanes. Cabe señalar que a lo largo de sus más de 23 años de historia, Honda ha vendido más de cuatro millones de unidades de este modelo a nivel global.

El nuevo City 2022 se reinventó a si mismo, según las aspiraciones y necesidades de sus clientes, ofreciendo una propuesta de valor superior, algo que esperamos poder comprobar en este reporte de manejo.

Entrando en el apartado de diseño, este modelo al basarse en la plataforma del Civic de novena generación, nos transmite la idea de pertenecer a un segmento superior, con más presencia y robustez.

De partida presenta un frontal robusto y elegante a la vez. No pasan inadvertidos su capó abultado y su llamativa grilla central cromada (no sabemos si se enmarca dentro de la filosofía de diseño de Honda “Solid Wings Face”), cuyos extremos superiores se extienden a la zona superior de los ópticos principales, cuales alas de un avión visto desde frente, sin olvidar el logo del fabricante al centro, además de dos aberturas inferiores en resina negra. Sus luces, en el caso de nuestra unidad de prueba venía con el acabado EXL con máximo equipamiento, correspondían a luces full LED, incluyendo los neblineros circulares con encastre deportivo.

De costado, nos encontramos con una silueta moderna que sigue transmitiendo elegancia, donde la zona abultada del capó, se extiende por el parabrisas hasta la línea de techo, para luego descender suavemente hasta la zona del portamaletas. Una línea de cintura nace desde los costados de las luces delanteras, prolongándose sobre el paso de ruedas delantero y las manillas cromadas, hasta fundirse en los extremos de los ópticos traseros. Una segunda línea nace desde la base del encastre de los neblineros y se prolonga de manera ascendente hasta el extremo del paragolpes posterior.

Los espejos ahora adoptan una forma tipo banderín, además de ir en una posición más retrasada, manteniendo su apariencia parcialmente del color de la carrocería. Honda mantuvo la antena tipo aleta de tiburón, que en mi opinión no luce muy atractiva, pero es cuestión de gustos. Se desliza sobre neumáticos Dunlop Enasave EC 330 de medida 185/55 R16 con llantas de aleación. Las dos versiones restantes, EX y EX CVT emplean llantas de 15″ con neumáticos de medida 185/60. Sin duda un perfil ancho, apto para no asustarse de pinchar neumáticos ante la eventualidad de caer en algún evento a una velocidad razonable.

Otro elemento destacable de esta zona del City, es el hecho de que cuente con una amplia y equilibrada superficie vidriada, lo que va en directo beneficio de todos sus ocupantes.

La zaga del City, resulta igual o tal vez más llamativa que su frontal, puesto que está muy bien lograda, partiendo por la suave caída de la linea de techo, que da paso a una generosa luneta, sumado en la parte alta del portamaleta, la presencia de un sutil pliegue superior, que simula ser un spoiler integrado.

Otro elemento que resalta son sus luces traseras LED lucen muy bien integradas a esta zona del auto, otorgándole una sensación de modernidad y robustez al conjunto, a lo que se suma un generoso parachoques con luces reflectantes dispuestas de manera vertical. Extrañamos eso sí, que no contase con sensores traseros de proximidad, que complementarían de mejor forma su cámara de retroceso.

Sus dimensiones aumentaron en largo y ancho. De hecho, el nuevo City llega a los 4.564 mm de largo (+109 mm); 1.748 mm de ancho (+53 mm) y 1.477 mm de alto (-8 mm). Su batalla se mantuvo en los 2.600 mm. Es un auto con un despeje correcto de 145 mm, lo que permite manejarlo sin demasiadas complicaciones al momento de pasar un resalto simple o lomo de toro, o enfrentar una subida de vereda (con las debidas precauciones).

Además de un exterior elegante, este nuevo City ofrece un habitáculo que luce mucho más sofisticado que el de su predecesor, bien terminado y con detalles en bitono, aunque con un blanco invierno que dudamos se mantenga impoluto ante el uso diario. Sus asientos son cómodos, con un tapizado grueso y generosos apoyacabezas. Eso sí los reposacabezas traseros (3) son fijos.

Inspirados en poner a las personas en primer lugar, su cabina se basa en la premisa ‘Hombre Máximo Máquinas Mínimo‘. También podemos decir que busca transmitir a ojos de los ocupantes la sensación de estar en un auto de categoría superior.

El puesto de manejo nos recibe con un volante revestido en ecocuero, regulable en altura y profundidad (con poco margen eso sí para quienes somos más altos), sumado a la presencia de un cuadro de instrumentos correcto y moderno, sin sobrecargas adicionales: dos relojes análogos: tacómetro y velocímetro, además de un computador de abordo monocromático, que informa acerca de: hora, kilometraje, odómetro parcial (A y B), posición de la palanca selectora, rendimiento promedio, indicador de nivel de combustible en el estanque y temperatura exterior. Una particularidad del recuadro instrumental, es que se torna verde si estamos manejando de manera eficiente o blanco si lo hacemos de manera normal.

Del lado izquerdo, en el cockpit, hay unos comandos que permiten ajustar el brillo del panel (reóstato) y revisar el computador de abordo, además de otro par que permite ajustar la altura del haz de las luces delanteras y desconectar el control de estabilidad o ESP. Al lado derecbo encontramos un botón de encendido que complementa su sistema de apertura inteligente que viene  de serie en las tres versiones.

La zona de la consola central alberga un nuevo sistema de infoentretenimiento de 8″, compatible con Android Auto y Apple Car Play, que reemplaza al anterior de 6,8″, la que nos hubiese gustado que contase con al menos algún mando físico giratorio (para ajustar el volumen o cambiar de radioemisora al menos). Luego viene la zona del climatizar unizona digital, con mandos a los cuales uno se acostumbra fácilmente. Hay un indicador que alerta sobre el no uso de cinturón para los ocupantes de los asientos traseros. También encontramos un pequeño espacio portaobjetos, dos puertos USB y una toma de 12 volts.

La zona del túnel central, que media entre ambos asientos delanteros, alberga la transmisión, presidida por el clásico botón “Econ” que permite mejorar su eficiencia en términos de economía de combustible.

En sus plazas traseras, el nuevo City ofrece un generoso espacio para las rodillas y las piernas, un espacio para los hombros mejorado. Puede llevar con total comodidad a dos ocupantes, un tercero se vería algo limitado porque sobresale ligeramente el túnel central. Además cuenta con un cómodo apoyabrazos central con dos posavasos. Hay aireadores traseros y dos salidas adicionales de 12 volt, que sugerimos a Honda sean reemplazadas por dos o al menos un puerto USB, que de seguro serán bien recibidos por los ocupantes.

Sin embargo, uno de los puntos fuertes es su amplio portamaletas, que considera detalles como zona interna con recubrimiento, iluminación y una capacidad de 510 litros, lejos la más grande de su categoría. Bajo el alfombrado yace una rueda de recambio temporal, siendo que dispone de espacio de sobra para haber incluido una de tamaño normal.

Bajo su capó encontramos un motor a gasolina de cuatro cilindros, con 1.497 c.c. de desplazamiento, con tecnología i-VTEC, que entrega 118 Hp de potencia a 6.000 vueltas, mientras que sus 145 Nm de par, se despliegan a contar de las 4.800 vueltas, los que cuentan con el apoyo de una nueva transmisión manual de seis marchas (antes era de cinco) o una automática del tipo CVT que emula siete marchas, según versión.

Los rendimientos homologados por el 3CV, para la versión testeada, están en los 13,8 km/l en ciudad; 17,5 km/l mixto y de 20,8 km/l en carretera, cifras más que correctas en el entendido de que se trata de un sedán compacto, con un peso vehicular de 1.580 kilos.

Honda siempre ha tenido en mente la seguridad de sus clientes, y en el caso del City, el equipamiento de seguridad ha mejorado notablemente. De partida a su clásica carrocería ACE o “Advanced Compatibility Engineering” que mejora la protección de sus ocupantes y mitiga el daño a otros vehículos en caso de choque, ahora ofrece de serie: 6 bolsas de aire (2 frontales, 2 laterales y 2 de cortina), frenos ABS con EBD, ESP, asistente de arranque en pendiente, anclajes ISOFIX (2) y cámara de retroceso. Aunque dispone de frenos de discos delanteros ventilados, creemos que puede llevar discos traseros, en reemplazo de los tambores que trae de fábrica. Tampoco estaría mal considerar un monitor de presión de neumáticos, al menos para las versiones EXL.

Estando al volante de este modelo, lo primero que llama la atención, atendiendo que es un sedán pensado para la ciudad, es su gran suavidad de marcha, a lo que ayuda mucho la transmisión CVT (pero que le quita cierto dinamismo o emoción al manejo, más aún teniendo en cuenta que perdió las paletas de cambio en el volante), sumado a la asistencia brindada por su sistema de dirección eléctrica. Está bien insonorizado, con una suspensión perfectamente calibrada, visibilidad excelente en todas las direcciones, además de una habitabilidad sobresaliente, sobre todo en las plazas traseras, sumado a un propulsor eficiente.