Por Raúl Farías

Ford está cumpliendo fielmente su plan de concentrarse en la fabricación de camionetas y SUV´s. Lo anterior cobra absoluta vigencia con la llegada a finales de agosto pasado del nuevo SUV mediano Territory, que viene a ocupar el espacio vacante entre Ecosport y Escape. Nos pusimos al volante de la versión tope de línea, signada como Titanium en color blanco Oxford.

Este nuevo integrante de la familia Ford, es el primero de la marca en Latinoamérica que viene fabricado desde China, en la planta de Xiolan, además de exhibir interesantes atributos de comodidad y seguridad. Lo anterior se explica por cuanto este modelo es resultante de una alianza entre Jiangling Motors Corporation (JMC) y Ford, para insertarlo en mercados emergente, además de comercializarse en ese mercado como JMC Yusheng S330. Una estrategia similar a la empleada por Chevrolet con Captiva.

Este modelo, que se inserta dentro de los SUV C, aterrizó en Chile en dos versiones y una única motorización, llegando a plantar cara frente a rivales consolidados como: Chevrolet Equinox, Honda CR-V, Jeep Compass, Hyundai Tucson, KIA Sportage, Peugeot 3008 y Volkswagen Tiguan, entre otros. Sus principales armas: equipamiento, tecnología y seguridad, propios de una categoría superior.

En cuanto a estética, podemos decir a simple vista que estamos en presencia de un SUV elegante, moderno y de proporciones adecuadas, pero con una estética alejada de lo que nos tiene acostumbrados el fabricante norteamericano. No espere encontrar guiños al “Kinetic Design”, aunque guarda cierto parecido desde ciertos ángulos con una Explorer o un Land Rover Evoque.

Comenzando por su zona frontal, vemos que sobresale su calandra en negro brillante, con el óvalo azul al centro, otorgando una visual tridimensional a ojos del espectador. Va flanqueada por luces delanteras LED con sistema de nivelación automática de altura, sumado a la presencia de un parachoques envolvente, donde sobresalen los encastres en forma de L invertida para los neblineros, que llama la atención que no cuenten con proyectores LED (son halógenos). Finalmente, la zona media, donde va el porta patente y toda el área de los bajos y pasos de ruedas, cuentan con un revestimiento en resina negra, con ciertos detalles que señalaremos en este reporte. Un sutil deflector satinado se alza en el centro inferior del paragolpes delantero.

Los costados del Territory no pierden protagonismo con la presencia de un riel de techo satinado, las dos nervaduras ascendentes: el primero nace desde el paso de ruedas delantero hasta los costados de las luces traseras, y un segundo presente en la parte baja de las puertas. Ojo con los pasos de ruedas que sobresalen algo de la carrocería al maniobrar en zonas estrechas. Un detalle que le aporta elegancia y deportividad al conjunto es la ornamentación cromada que realza el protector de resina negra en la parte baja de las puertas.

Otros tres elementos que no pasan inadvertidos son: sus neumáticos Goodyear Assurance de medida 235/50 R19 con llantas de aleación en formato de cinco rayos dobles en un atractivo pulido y negro brillante, la presencia de una tercera ventanilla lateral trasera que aparenta la presencia de un techo flotante y una ornamentación cromada que recorre toda la zona limítrofe de los laterales (zona entre las ventanas y superficie de acero), así como el portalón trasero.

Por detrás, Territory exhibe un spoiler superior con tercera luz de freno integrada, sumado a la presencia de una luneta trasera algo reducida en dimensiones. Un grueso listón cromado hace las veces de puente entre las luces posteriores LED, mientras que la palabra Territory en letras cromadas en relieve ocupa una zona preferente del portalón.

Finalmente la zona media del parachoques cuenta con un revestimiento en resina negra, alberga dos reflectantes en las esquinas, además de un neblinero trasero central. Sobresale el deflector trasero con salidas de escape en plástico cromado.

Sus cotas alcanzan los 4.580 mm de largo; 1.936 mm de ancho y 1.674 mm de alto. Su distancia entre ejes llega a los 2.716 mm. Para los más aventureros, les contamos que su ángulo de ataque es de 20° y de salida es de 27°.

Su generosa batalla redunda en otra de las fortalezas de este SUV: su habitabilidad interior, puesto que el espacio para las piernas en las plazas traseras es de casi 9 cms. Sin embargo, su maletero, con 420 litros de capacidad sin abatir los respaldos de los asientos traseros, no está dentro de los más amplios de su segmento.

Abrimos la puerta del conductor y Territory nos depara varias sorpresas, partiendo por su habitáculo de apariencia sofisticada y bien terminado, que hace que no tenga nada que envidiar a otros modelos de la marca De partida el salpicadero muestra una interesante combinación de texturas y materiales, que en la parte alta son más rugosos acompañado de pespuntes negros, luego la presencia de listones de imitación madera que rodean parte de las rejillas de aireación, las que también cuentan con toques cromados centrales.

Párrafo aparte merece su cuadro de instrumentos totalmente digital de alta definición, con fondo azulado, que puede ser configurada desde el volante en tres modos distintos: clásico, deportivo o fashion.

Bajo las rejillas de aireación centrales, en la consola, encontramos el sistema de infoentretenimiento que Ford denomina SYNC Touch (no confundir con el sistema SYNC). Se trata de una enorme pantalla táctil de 10” compatible con Android Auto y Apple Car Play, que puede comandarse por voz, además de contar con bluetooth y puertos USB. Esta pantalla va inserta en una zona de negro brillante y dispone del mismo color azul del tablero.

Esta pantalla, requiere cierto tiempo de acostumbramiento a su uso, por cuanto ella resulta vital para visualizar el sistema de audio, climatización y varias otras funcionalidades del Territory, Bajo ciertas condiciones de incidencia directa de la luz solar, resulta algo compleja visualizar la información de un vistazo. La interfaz no es sencilla, puesto que es sólo táctil y no presenta botones físicos de acceso directo a las funcionalidades.

Inmediatamente bajo ella, encontramos cinco teclas tipo piano con toques satinados, las que de izquierda a derecha permiten controlar las siguientes funciones: encender o apagar el climatizador, activar o no la función de climatización automática, encender o no los intermitentes de emergencia, activar el desempañador delantero y el de la luneta trasera.

Más abajo dispone de un espacio con cubierta deslizante, con dos puertos USB, los que resultan algo incómodos de alcanzar, además de un espacio para poner nuestro teléfono y cargarlo de manera inalámbrica, además de una toma de 12 voltios.

Siguiendo con este gran túnel central que se extiende entre ambas plazas delanteras, encontramos la palanca selectora de la caja automática, en una postura alta, la que cuenta con selector de modo manual (puesto que no dispone de paletas en el volante), se comanda el paso de marchas desde la misma caja. Esta palanca va rodeada de seis comandos: tres de cada lado, los que sirven para: accionar el freno de estacionamiento, el autohold (o asistente de partida en pendiente), el modo deportivo en la transmisión automática, sistema de alerta de cambio de carril y sistema de estacionamiento automático.

Inmediatamente detrás encontramos un conmutador giratorio, que permite operar el sistema SYNC Touch, con cuatro comandos de acceso directo a: menú, retroceder, sistema de audio, acompañado de dos portavasos profundos.

En cuanto a habitabilidad, Territory recibe a sus ocupantes con cómodos asientos de cuero microperforado, material que se replica en el volante, muy agradable al tacto. Desde el volante podemos comandar el control de velocidad crucero, sistema de audio y contestar y recibir llamadas. Las plazas delanteras son cómodas, pero en zonas de curvas sinuosas, se hace evidente su falta de sujeción lateral. Se agradece que las versiones Titanium dispongan de calefacción y refrigeración en éstas plazas, sobre todo en época de verano. Facilitan el hallar nuestra posición de manejo ideal el contar con reglaje eléctrico de 10 vías, sumado al ajuste del volante en altura y profundidad.

El espacio en las plazas traseras es sobrado, incluso pueden acoger cómodamente a tres adultos de estatura alta, aunque quien vaya sentado al centro puede sentirse ligeramente incómodo por la presencia del apoyabrazos retráctil. El respaldo trasero cuenta con reclinación ajustable. Nos gustó también la presencia de toberas de ventilación para las plazas traseras y un puerto de carga USB, además del generoso techo corredizo panorámico, que con 1,22 m2, abarca casi todo el habitáculo, favoreciendo la luminosidad interior en días soleados.

Algo que encontramos débil en este modelo, dice relación con la volumetría de su portaequipajes: 420 litros que lo ponen por debajo de sus competidores, sumado al hecho de que viene con un neumático de repuesto temporal T145/80 R18 situado bajo cubrepiso del maletero.

La visibilidad delantera es excelente, aunque tal como lo anunciamos durante el análisis de su exterior, la de la luneta trasera se ve penalizada, es apoyada muy bien por los generosos retrovisores externos y la ayuda de la tecnología: la cámara de retroceso con visualización en 360°, el detector de punto ciego y los sensores de proximidad delanteros y traseros.

En lo que respecta a su unidad motriz, Territory es animado por un motor bencinero de origen Mitsubishi, de 1.5 litros de desplazamiento, con inyección directa de combustible, que entrega 143 Hp entre las 4.500 y 5.200 vueltas, alcanzando un par de 225 Nm, disponibles entre las 1.500 y 4.000 vueltas. Va acoplada a una caja automática CVT con modo secuencial con ocho relaciones preconfiguradas.

En cuanto a su manejo, Territory ofrece un andar tranquilo y pausado, como buen SUV familiar, que es lo que la mayoría de sus compradores buscan. No espere quemar neumáticos en una salida descollante desde un semáforo, puesto que se notan los 1.707 kilos de peso en orden de marcha, que hace que uno perciba el típico patinamiento de este tipo de transmisiones. A pesar de esa ligera lentitud, es capaz de tocar los 100 km/h desde cero en unos 10 segundos. Nada mal para un SUV de su tamaño y peso.

En autopista, saca a relucir una bien lograda insonorización, que hace que uno pueda mantener una conversación sin mayores contratiempos, mientras que su dirección con asistencia eléctrica, se torna más firme a medida que tomamos más velocidad, pero facilita mucho las maniobras al circular en ciudad (sobre todo a la hora de estacionar). Lo probamos en la radial nororiente, y en virtud de su centro de gravedad más elevado, pueden percibirse ligeros movimientos de la carrocería, al estar manejando con vientos laterales, pero nada que comprometa su estabilidad.

A pesar de contar sólo con tracción delantera, su despeje de 215 mm es adecuado a la hora de sortear irregularidades o baches, sumado al buen trabajo de su sistema de suspensión.

Pero sin duda en el apartado donde más sobresale, y que de seguro quien lo maneje y el resto de los ocupantes agradecerán, radica en su elevado nivel de seguridad, dado por la presencia de:

  • Seis bolsas de aire
  • Frenos de discos a las cuatro ruedas con ABS, EBD y asistente al frenado de emergencia (EBA)
  • Asistente de arranque en pendiente
  • Controles electrónicos de estabilidad y tracción
  • Monitor de presión de neumáticos
  • Sensores de proximidad traseros

Todo ello forma parte del equipamiento de serie, a lo que nuestra versión probada Titanium suma:

  • Sensores de proximidad delanteros
  • El paquete de asistencias al manejo Ford Co-Pilot 360, que consta de cinco sistemas:

1.-Frenado autónomo de emergencia: el sistema accionará automáticamente los frenos ante una posible colisión.
2.- Alerta de colisión frontal: el sistema le indicará una posible colisión frontal.
3.- Alerta de punto ciego: dos módulos ubicados a ambos lados del vehículo detectan la presencia de objetos en el punto ciego, dando alerta al conductor de estos.
4.- Alerta de cambio de carril: el vehículo advertirá cuando detecte que el mismo se desvía del carril por el cual circula.
5.- Control crucero adaptativo con función Stop & Go: que permite fijar la velocidad de circulación, así como también la distancia con el vehículo que lo precede. Cuando entra en funcionamiento, el vehículo mantendrá la velocidad y/o la distancia establecidas. Si el tráfico se detiene por completo, los frenos se accionan automáticamente y luego vuelve a iniciar su marcha, cuando el automóvil de adelante avance. El sistema realiza toda la acción de manera autónoma.

¿Es recomendable? Sí de todas maneras, para quienes busquen un SUV con gran espacio interior y un nivel de equipamiento por sobre la media de su segmento, con un andar progresivo y tranquilo, aunque debemos decir que por su precio de $21.390.000, puede resultar algo elevado para algunos, pero se entiende en virtud del paquete de seguridad y tecnológico que trae.