– Cuando el frío y la lluvia implican una pausa para el vehículo, las condiciones del almacenamiento son esenciales para resguardar su vida útil. 

Además de incómodos y riesgosos, el frío, la lluvia y la nieve del invierno constituyen el principal motivo para otorgarle vacaciones a la motocicleta. Además, elementos como la humedad y las bajas temperaturas son enemigos para cualquier vehículo.

Por tal efecto es que las condiciones del almacenamiento son clave para resguardar la vida útil de sus partes, piezas y fluidos, según plantea el workshop manager de Indian Motorcycle Chile, Rodrigo Fano.

1.- La primera sugerencia es buscar un lugar seco y bien ventilado, que idealmente esté bajo techo y cerrado. Al menos, la zona debe contar con un piso firme y plano, además de suficiente espacio para la motocicleta.

2.- Para preservar en buen estado los neumáticos, es preciso observar que el terreno esté libre de elementos corrosivos, como aceite o gasolina, y verificar a menudo la presión de inflado según los parámetros establecidos por el fabricante.

3.- El combustible también requiere cuidado: lo óptimo es que el depósito esté a tres cuartos de su capacidad y agregarle estabilizador antes de cargar. “Este aditivo impide la degradación de la gasolina causado por la oxidación y la contaminación con agua”, fundamenta el experto de la marca estadounidense.

4.- Adicionalmente, se aconseja revisar los niveles de aceite del motor y del refrigerante, y rellenar si fuese necesario.

5.- Para conservar los atributos de la batería, es imperioso extraerla y limpiar sus bornes con un cepillo de alambre para eliminar impurezas. La parte exterior se puede asear con una solución de detergente suave y agua tibia.

“Las baterías deben almacenarse en un área seca y ventilada, donde no estén expuestas a temperaturas bajo cero. Durante ese tiempo, hay que cargarlas completamente una vez al mes”, agrega Fano.

Por su parte, los extremos de los cables pueden lavarse con una solución de agua y bicarbonato en una relación de 16:1, para luego darles un enjuague con agua. Para cerrar, la sugerencia es aplicar una delgada capa de grasa dieléctrica a los bornes y conectores.

6.- En zonas rurales, las aves y los roedores pueden convertirse en un problema si eligen la motocicleta como su hogar. Para impedirlo, basta cubrir con una malla de acero los ductos de la admisión y el escape.

7.- Una vez cumplido el protocolo, se sugiere bloquear con una bolsa plástica la salida del escape, para evitar el ingreso de humedad.

8.- “La recomendación final es tapar la motocicleta con una cubierta de material duradero, que la proteja del polvo u otros elementos arrastrados por el viento, y transpirable, para evitar que la acumulación de humedad provoque la oxidación de las superficies de metal”, detalla el workshop manager de Indian Motorcycle Chile.

Una vez terminado el período de almacenamiento, el experto aconseja instalar una batería completamente cargada y verificar el nivel de aceite. “Para una mayor seguridad, la lógica indica cambiar el aceite, pues la presencia de humedad en el cárter puede ser letal para el motor”, enfatiza.

Además de quitar las protecciones de plástico y malla, es fundamental inspeccionar el área para descartar indicios de fugas. Luego, es necesario chequear los niveles del refrigerante y el líquido de frenos.

Finalmente, Rodrigo Fano insiste que tras una inactividad prolongada es indispensable verificar el sistema eléctrico, que contempla aspectos como la iluminación, la bocina y el arranque, y efectuar una inspección general a elementos mecánicos como el acelerador, el embrague, los frenos, la suspensión y la transmisión.