Por Raúl Farías

Considerado el buque insignia de la gama de SUV de SEAT en Chile, conformada por Arona y Ateca, el nuevo Tarraco debutó en nuestro mercado a finales de noviembre de 2020, en una única versión: Xcellence, la que tuvimos oportunidad de poder ponerle el guante, gracias a una gentileza de su representante Porsche Chile, en una elegante tonalidad azul atlántico.

Se trata de un SUV de siete plazas, que debutó mundialmente en el marco del Salón de Ginebra de 2018, estando muy emparentado con los Skoda Kodiaq y Volkswagen Tiguan, pero que la marca con sede en Barcelona, le dio una interpretación más a la española. Este modelo, diseñado y desarrollado en España (Martorell), es fabricado en la planta alemana de Wolfsburgo, viene siendo el primer modelo de la marca en salir desde aquella factoría en más de 20 años (el último fue el Arosa).

Su nombre está inspirado en la ciudad mediterránea de Tarragona, y su nombre fue escogido por votación popular de nada menos que 145 mil entusiastas de la marca, se basa en la plataforma MQB-A LWB (batalla larga) del Grupo Volkswagen, en materia de diseño muestra los lineamientos estéticos de los nuevos modelos de la marca, como nuevo SEAT León, cuyo lanzamiento en Chile está programado para el mes entrante.

Su frontal está dominado por una imponente calandra hexagonal vertical cromada con la S al centro. Esta pieza va flanqueada por luces LED triangulares, que se ubican en una posición más profunda de la carrocería. Más abajo encontramos el encastre semirectangular en resina negra de los neblineros de forma circular (que también son LED). La zona inferior del parachoques presenta acentos satinados, con los sensores de proximidad delanteros situados en ambas esquinas.

De costado, la similitud con el Tiguan se manifiesta en gran medida, sobre todo en el marco cromado que deslinda la superficie vidriada, que se replican en la parte baja de las puertas. Se desliza sobre neumáticos Hankook Ventus Slevo de medida 235/50 R19, los que enfundan llantas de aleación con diseño Exclusive de cinco radios dobles, que al verlas detenidas simulan una suerte de estrella.

La zona posterior del Tarraco, también nos recuerda a su hermano el Tiguan, eso sí con ciertos elementos diferenciadores tales como: las luces traseras LED unidas entre sí por un elegante y sutil listón iluminado, sin duda una seña de identidad que estará presente en los nuevos modelos de SEAT, sumado al hecho de que el monograma Tarraco se ubica en el costado izquierdo inferior del portalón, que cuenta con sistema de apertura y cierre eléctricos. El parachoques trasero tiene un difusor satinado que simula salidas de escape falsas, puesto que las reales están ocultas bajo el parachoques.

Sus cotas exteriores llegan a los 4.735 mm de largo; 1.839 mm de ancho y 1.674 mm de alto. Su batalla llega a los 2.790 mm, por lo que, entre sus rivales, además del binomio de modelos del Grupo VW, también podemos mencionar el KIA Sorento, Hyundai Santa Fe, Nissan X-Trail y Peugeot 5008, por mencionar algunos.

Puertas adentro, el Tarraco nos ofrece una propuesta más racional y estilizada que la que podemos encontrar en modelos como Arona o Ateca, con una presentación que dista de ser lujosa, pero que luce muy bien, con acabados de calidad, como la presencia de plásticos que simulan madera en la zona media del salpicadero.

El volante dispone de un aro grueso, recubierto en cuero con notorios pespuntes blancos y achatado en su zona inferior, que resulta agradable al tacto. Obviamente es multifuncional con 12 teclas (seis de cada lado), las que permiten gestionar entre otros el control de velocidad crucero, sistema de audio, revisar el computador de abordo, entre otras funcionalidades. Aquellos que gusten de un manejo más dinámico, agradecerán la presencia de paletas para subir o rebajar marchas de manera manual.

Nuestra unidad de prueba viene equipada con un tablero totalmente digital que se despliega en una pantalla de 10,25″. Se puede configurar en tres modos de visualización mediante el simple toque del botón “View” en el volante.

La parte alta de la consola está presidida por una pantalla táctil a color de 8″ con sistema de sonido con bluetooth, control por voz, tres puertos USB (dos delanteros y uno atrás), una toma Aux-In y 8 altavoces. Viene con sistema Full Link para enlazar el teléfono celular con Android Auto, Apple Car Play y Mirror Link. Nos hubiese gustado, que en virtud que se trata del acabado más equipado, viniese con sistema de audio Beats.

Nos gustó que la pantalla contase con dos diales físicos para encenderla, reglar el volumen y cambiar de radioemisora, útil para quienes no están habituados a los mandos táctiles. Dispone de seis accesos directos para estilo de manejo, gestión del sistema multimedia, llamadas, computador de viaje y revisar estado general del auto.

Más abajo encontramos las toberas de ventilación y los comandos semitáctiles del climatizador trizona, que requiere cierto acostumbramiento para usarlo en su plenitud, Inmediatamente debajo encontramos un espacio gomoso ideal para alojar un teléfono, los dos puertos USB y la toma de 12 voltios.

El túnel central que media entre ambos asientos delanteros alberga el botón de encendido del motor, la palanca selectora de la transmisión, el freno de estacionamiento con accionamiento eléctrico y sistema Autohold, además de los comandos que activan el sistema de estacionamiento automático y sensores de proximidad.

En el entendido que estamos en presencia de un SUV con tracción delantera (no se ofrece con tracción integral 4Drive), nuestro Tarraco de prueba venía equipado con un mando giratorio de modos de manejo, que la marca denomina como SEAT Drive Profile, ajustable a deseo de quien lo maneje, que permite escoger entre cuatro modos: Normal. Eco, Sport e Individual.

Los asientos de nuestra versión de testeo estaban revestidos íntegramente en cuero (que en la ficha técnica figura como un opcional), puesto que de serie se ofrece con una combinación de cuero/alcántara. Tanto la primera como la segunda corrida de asientos disponen de plazas calefaccionadas. Nos gustó la amplitud y el espacio disponible en estas filas. Es destacable, que, tratándose de un SUV familiar, la segunda corrida ofrezca un generoso espacio para la cabeza y las piernas. Incluso el ocupante del medio tendrá buen espacio, a pesar de lo intrusivo del túnel central.

En cuanto a detalles prácticos, nos gustó la presencia de un climatizador para los pasajeros traseros, con su salida USB y de 12 voltios, además de unas prácticas mesitas desplegables desde los respaldos de los asientos delanteros. La banqueta del asiento se puede deslizar y el respaldo es ajustable.

La que no resulta cómoda de acceder, sentarse ni bajar, son las dos plazas de la tercera fila, que cuentan con espacio suficiente para niños pequeños o un adulto de baja estatura. Hice el ejercicio de sentarme en ella y quedé con las rodillas casi en mi cara.

Para aquellos que piensen en cargar el Tarraco con abundante equipaje, les contamos que zona de equipaje admite 230 litros con las tres filas desplegadas, que aumentan a 700 litros con la tercera fila abatida, llegando a los 1.775 litros si sólo se dejan los asientos delanteros.

En relación a lo que fue nuestra experiencia de manejo, debo partir por señalar, que con su hermano Tiguan sólo tuve una breve toma de contacto con motivo de su lanzamiento en septiembre de 2017, por lo que fue mi primera vez que tuve un acercamiento más en detalles con su mecánica, representada por un viejo conocido del Grupo VW: el 1.4 litros TSI con 150 CV de potencia y 250 Nm de par, gestionados por una transmisión automática de seis marchas con doble embrague (DSG6). Sin duda una dupla de probada confiabilidad y respuesta, pero que ahora se ponen a prueba movilizando los más 1.650 kilos de peso de este SUV.

Personalmente me caracterizo por un manejo muy suave en ciudad, por lo que realicé algunos desplazamientos con el modo Eco, notando que la transmisión estiraba bastante los pasos de marcha, lo que yo creo que se explica por una programación de la caja que apunta a aprovechar el par, tomando en cuenta el peso de este SUV, pero en ningún caso nos dejó la impresión de ir manejando un auto pesado, aunque claro para quienes busquen un manejo dinámico todo el tiempo, no es la opción a considerar. (Para ellos en otros mercados se comercializa la versión 2.0 Eco TSI con 190 Hp y 4Drive).

Su sistema de suspensión independiente a las cuatro ruedas, da mucha confianza a la hora de manejar en carretera, con un ajuste que prioriza el confort de sus ocupantes. Ya a manera de conclusión, estamos en presencia de un SUV familiar, con manejo ágil, que transmite mucha seguridad y suficiente espacio para cinco o más ocupantes. Que se puede echar de menos: un motor algo más potente, o la alternativa de contar con sistema de tracción integral, que otorga más seguridad a la hora de manejar en asfalto mojado o fuera de éste. Su precio de lista es de $26.490.000.-