MG GT 1.5 DLX 7DCT: Llega dinamizar el segmento de los sedanes medianos

Por Raúl Farías

En esta oportunidad hemos pensado hacer esta reseña del MG GT lo menos técnica posible, pero si lo más práctica, pensando en que tenga una comprensión fácil para el lector.

El nuevo MG GT llega con dos objetivos: ser la punta de lanza de la nueva ofensiva de la marca china en nuestro mercado, además de potenciar la oferta de berlinas del constructor oriental, actualmente conformada por los MG 5 y 6.

Diseño que busca salir de lo común
Sin ahondar en detalles de su diseño de corte deportivo con estilo tipo coupé de cuatro puertas, estamos en presencia de un auténtico sedán del segmento C, donde están presentes modelos como un Hyundai Elantra, Mazda 3, Nissan Sentra o Toyota Corolla.

Sus líneas están influenciadas por las del clásico MGB GT 1800 de la década de los 60, un pequeño coupé deportivo que sobresalía por sus prestaciones, mantenimiento económico y buena fiabilidad.

Algunos detalles originales del MG GT son su llamativa grilla, luces afiladas o la silueta tipo fastback, pero con elementos diferenciadores de un MG 6, como la tapa del portaequipajes, las llantas de doble tono con detalles en relieve o el reflector de aire trasero con el neblinero dispuesto de manera vertical, que hace un guiño a los autos de la Fórmula 1.

En resumidas cuentas, esta berlina apela a conquistar a un público más juvenil que el que tiene el elegante MG6. Puede que no sea del gusto de todos u otros hallen elementos tomados de otros exponentes de la categoría, pero luce atractivo y fuera de lo acostumbrado.

¿Cuál es nuestro único reparo a su propuesta estética? Que la línea de techo cae hacia el maletero, repercutiendo en el espacio libre para la cabeza disponible para los ocupantes de los asientos traseros.

Interior moderno, propositivo y tecnológico
Ahora bien, revisando su interior, nos encontramos ante una propuesta moderna y envolvente, con acentos deportivos, en donde se aprecia un buen uso del espacio. De partida su moderno cuadro de instrumentos, que es distinto de lo visto en otros modelos de la marca, con líneas hexagonales que vemos en las aplicaciones tridimensionales que recorren lo ancho del salpicadero y disimulan las rejillas de ventilación. Estas formas se reiteran en elementos como los recubrimientos internos de las puertas, paneles que cubren los parlantes.

MG buscó darle un corte deportivo al habitáculo del GT mediante la orientación hacia el conductor de la pantalla de infoentretenimiento y los comandos del climatizador, a lo que se suma la presencia de un volante deportivo, regulable en altura, pero no en profundidad y una palanca selectora tipo comando de videojuegos. Ahora bien, luce elegante la presencia de revestimiento de piano black, pero es susceptible de dañarse o rayarse con el uso diario o sin tener precaución al dejar objetos.

El cuadro de instrumentos no es totalmente digital, puesto que es una suerte de mezcla entre indicadores LCD y su computador de a bordo de 7” que proporciona una completa información acerca de varios parámetros del auto, flanqueado por los indicadores LCD con gráfica tipo Casio de los 80: a la izquierda el velocímetro con el indicador de combustible y la derecha el del tacómetro con el de la temperatura del refrigerante del radiador.

También llamó nuestra atención, la pantalla de infoentretenimiento de 10” de serie, compatible con Android Auto y Apple Car Play, que además permite controlar parámetros como el climatizador y ciertos parámetros del auto (asistencias al manejo, dureza de la dirección o el ESP). Estás últimas no resultan tan fáciles de hallar. Eso sí nos gusto que contase con superficie antirreflejos y anti rayas, así como su postura flotante.

En términos generales, vemos que la cabina luce bien armada, con terminaciones cuidadas, pero no advertimos mucho la presencia de materiales blandos en los recubrimientos del tablero o la presencia de ciertas superficies blandas al tacto. Lo anterior no se condice con lo bien que lucen los acolchados de las puertas o el tapizado de los asientos.

Sobre los asientos, éstos otorgan realmente el confort que la marca señala que dan, gracias a que cuentan con tecnología de gravedad zero y múltiples capas de espuma, pensados para hacer de largos viajes muy placenteros. Ahora bien, nos hubiese gustado que el asiento del copiloto contase con regulación eléctrica.

La postura de manejo es cómoda, requiere pocos ajustes, el volante tiene un grip agradable. Sin embargo, la visibilidad por el espejo retrovisor central se ve penalizada en buena medida por las exageradas dimensiones de los apoyacabezas traseros, por lo que la retrovisión recae sobre los espejos laterales.

Las plazas traseras, ya lo habíamos dicho, no admiten personas muy altas, pero tiene la ventaja de poder aceptar un tercero al centro con relativa comodidad, debido a la ausencia del apoyabrazos central, sumado al hecho de que el túnel central no resta espacio en gran medida. Nos gustó que contase con ventilas de aireación para los ocupantes de las plazas traseras.

No podíamos dejar fuera nuestras apreciaciones acerca de su maletero que admite 401 litros mediante una boca que nos resulta algo pequeña, sumado al hecho que, si necesita contar con más espacio, se debe abatir el respaldo del asiento trasero por completo, puesto que no es divisible en proporciones.

¿Qué hay de su manejo?
Lo manejamos en ámbito de alto tráfico urbano y en el Autódromo de Las Vizcachas. Recordemos que el MG GT se ofrece en Chile con dos alternativas de bloques propulsores: el primero es un Netblue de 1.5 litros aspirado, que genera 118 Hp de potencia y 150 Nm de par, que según versión, puede ir gestionado por una transmisión manual de cinco marchas o bien una automática del tipo CVT con 8 relaciones predefinidas.

El segundo está reservado para nuestra unidad de prueba, que forma parte de la familia MEGA Tech, de 1.5 litros turbo, con166 Hp de potencia y 250 Nm de par, acoplado a una caja automática de doble embrague con 7 relaciones.

Bajo condiciones de tránsito citadino congestionado, la respuesta del motor es buena y muy suave, con una entrega de potencia que lo tornan ágil, con un turbolag poco marcado, pero teniendo siempre presentes que no estamos ante un sedán deportivo, puesto que su puesta a punto y motor apuntan a competir en el segmento de las berlinas tradicionales.

A modo de cierre podemos señalar que estamos en presencia de un serio contendiente del segmento, que incluso puede llegar a canibalizar parte de la clientela del MG6, con puntos fuertes en su diseño, equipamiento y manejo, no sin olvidar una interesante relación precio/equipamiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.