• Un nuevo motor V6 turbo de 120° de 663 CV, que se une a los galardonados motores de 8 y 12 cilindros
  • Por primera vez, Ferrari propone una arquitectura híbrida enchufable (PHEV) de tracción trasera
  • El nuevo modelo irrumpe en el segmento de berlinetta deportivo con opciones aerodinámicas radicales e innovadoras
  • Aquellos que quieran sacar el máximo rendimiento a las características más extremas del automóvil pueden configurar la 296 GTB con la puesta a punto Assetto Fiorano

Con la llegada de la 296 GTB, Ferrari llega a revolucionar Maranello. Introduciendo por primera vez un motor V6 turbo de 120° de 663 CV, que se une a los galardonados motores de 8 y 12 cilindros, acoplado a un motor eléctrico capaz de entregar 167 CV adicionales. Este es el primer automóvil de 6 cilindros en la historia del Cavallino Rampante para un modelo de carretera. Sus 830 CV en conjunto brindan un rendimiento incomparable, desplegando un sonido innovador, emocionante y único.

El nombre del modelo busca destacar la importancia que tiene el nuevo motor V6, acompañado de la cilindrada de este (2.992 CC), seguido de las iniciales GTB (Gran Turismo Berlinetta). El motor, el verdadero corazón palpitante de la 296 GTB y precursor de toda una nueva era que, sin embargo, hunde sus raíces en los incomparables más de setenta años de experiencia que Ferrari atesora en el mundo de la competición.

MOTOR
Por primera vez en un modelo Ferrari de serie, la arquitectura de la 296 GTB presenta un motor turbo de 6 cilindros dispuesto en un ángulo de 120°, acoplado a un motor eléctrico plug-in. El V6 del 296 GTB ha sido diseñado y desarrollado desde cero por los ingenieros de Maranello, y sitúa los turbocompresores en el interior de la ‘V’, lo que se traduce en importantes beneficios en cuanto a su compacidad, su menor centro de gravedad y su reducción de masa, todo ello redundando en altísimos niveles de potencia. De hecho, el nuevo Ferrari V6 marca un récord absoluto en un automóvil de serie en términos de potencia específica con sus 221 CV/L.

La integración con el motor eléctrico en la parte trasera incrementa la potencia máxima de la 296 GTB hasta los 830 CV, lo que lo coloca en la parte superior de la categoría de sedanes deportivos de tracción trasera. Esto no solo redunda en una mayor usabilidad del automóvil en su conducción diaria, permitiéndole circular durante 25 km en modo totalmente eléctrico, sino que además, garantiza la máxima diversión al volante, gracias a la inmediata y constante respuesta del pedal al acelerar.

MOTOR A COMBUSTIÓN
La arquitectura del motor es altamente beneficiosa en términos de combustión, integración de los colectores de admisión y soportes del motor en los paneles laterales de admisión de la culata. El motor es más compacto y ligero, dada la eliminación de pulmones y soportes externos, y la dinámica de fluidos se beneficia de la reducción de volúmenes aumentando su eficiencia de succión. La arquitectura de 120°, más desbalanceada horizontalmente que una ‘V’ de 90 °, permite instalar los turbos en una posición central, reduciendo significativamente el volumen y recorrido del aire, maximizando así ́ la permeabilidad y eficiencia de los conductos de las líneas de succión y descarga.

La 296 GTB cuenta con un grupo de caja de cambios de distribución totalmente nuevo, al mismo tiempo que un rediseño completo de los turbocompresores, logrando aumentar su velocidad de rotación y por consiguiente un mayor rendimiento y eficiencia.

El pulmón de admisión en los motores Ferrari suele estar en el centro de la ‘V’. Sin embargo, el nuevo V6 cambia de paradigma. Sus colectores están situados en el lateral del cabezal y están delimitados por una tapa que soporta el cuerpo del acelerador. El material termoplástico ligero del que están hechos, contiene el peso del motor. Esta solución mejora el rendimiento gracias al acortamiento de los conductos y al efecto detuning de la dinámica de fluidos, además de reducir el time to boost (tiempo de empuje) debido al menor volumen de la línea de alta presión.

La nueva arquitectura comportó el desarrollo de una línea de escape más lineal, colocada en la parte superior del compartimento del motor. La forma del escape aumenta la permeabilidad de los gases de salida y hace una contribución significativa al rendimiento. Los colectores de escape y el catalizador están hechos de Inconel®, una aleación de acero al níquel que aligera el escape y lo hace más resistente a altas temperaturas.

El nuevo motor V6 tiene un sonido innovador y único, ya que combina armoniosamente dos características que suelen estar en contraste, como son la intensidad del turbo y la armonía de las notas de alta frecuencia del V12 atmosférico. El timbre del sonido interno presenta los órdenes de motor “puros” del V12 desde las bajas revoluciones, que dan agudos de alta frecuencia. El sonido de este Ferrari acompaña la actuación del coche con una implicación sin precedentes, escribiendo un nuevo capítulo en la historia de las berlinettas de Maranello. No se puede olvidar la contribución del sistema patentado de tubería caliente, completamente rediseñado para el 296 GTB, que eleva el sonido más allá ́ de los sistemas de postratamiento y lo transporta al habitáculo, aumentando la experiencia del conductor.

MOTOR ELÉCTRICO
Otro componente muy importante en la 296 GTB es el motor eléctrico. Por primera vez, Ferrari propone una arquitectura híbrida enchufable (PHEV) de tracción trasera, en la que el motor térmico MGU-K (Motor Generator Unit, Kinetic) está integrado con un motor eléctrico en la parte trasera capaz de entregar hasta 167CV, derivado de la Fórmula 1 y que hereda su nombre. Los motores se comunican a través de un actuador llamado TMA (Transition Manager Actuator) que permite tanto su uso conjunto para una potencia máxima de 830 CV, como su uso únicamente eléctrico.

La arquitectura del tren motriz está compuesta, además del V6 turbo y la caja de cambios DCT de 8 velocidades ya vista en los modelos SF90 Stradale, Roma, Portofino M y SF90 Spider, por la unidad eléctrica MGU-K en eje con el motor térmico colocada entre motor y caja de cambios. A ello se le añade el actuador TMA para desacoplar la máquina eléctrica y el motor térmico, la batería de alto voltaje con una capacidad de 7,45 kWh, y el inversor destinado a la gestión de los motores eléctricos.

El MGU-K es un motor de flujo axial de un solo estator y rotor doble. Su compacidad y estructura permitieron el acortamiento axial del motor, lo que finalmente contribuyó a la reducción de la distancia entre ejes de la 296 GTB. El automóvil eléctrico carga la batería de alto voltaje, enciende el motor de combustión interna, le proporciona par y potencia adicional (hasta 167 CV) y le permite conducir en modo totalmente eléctrico. El diseño mejorado del MGU-K le permite alcanzar un par máximo de 315 Nm, aproximadamente un 20% más que en aplicaciones anteriores.

AERODINÁMICA
El nuevo modelo irrumpe en el segmento de berlinetta deportivo con opciones aerodinámicas radicales e innovadoras. Dentro de estos cambios e innovaciones, podemos mencionar el vuelco de tener como objetivo la gestión de la resistencia (consolidado desde la 458 Speciale), a centrarse en generar una mayor carga adicional. El spoiler activo del parachoques trasero del 296 GTB, inspirado en el LaFerrari, genera una alta carga trasera cuando se necesita, igual a un máximo de 360 kg a 250 km/h en la configuración High Downforce y en la versión Assetto Fiorano.

El motor y la caja de cambios se enfrían mediante dos radiadores instalados delante de las ruedas delanteras, junto a los condensadores que enfrían la batería de alto voltaje. Los radiadores del motor eléctrico son alimentados por dos aberturas realizadas bajo las partes laterales del spoiler para liberar la sección central del frontal, utilizada para la generación de carga vertical, y optimizar el recorrido de los circuitos con beneficios en cuanto a compacidad y peso.

El enfriamiento del sistema de frenos se desarrolla alrededor de la pinza ‘Aero’ con entrada de aire integrada introducida en el SF90 Stradale. Este elemento requiere un conducto que conduzca el aire desde el parachoques delantero al compartimento de la rueda, que en el 296 GTB se ha integrado en el diseño del faro. De hecho, debajo de los DRL hay una abertura que conecta el parachoques al paso de rueda a través de un conducto paralelo al puntal del marco.

La explotación del parachoques para la generación de carga aerodinámica ha llevado el diseño al extremo y aumentado la capacidad de enfriamiento de la parte inferior del automóvil, evitando la adopción de mecanismos aerodinámicos activos en la parte delantera. El elemento más característico del frontal es la denominada bandeja de té: la disposición lateral de las masas radiantes deja libre un volumen central en el parachoques delantero en el que se integra este elemento. El dispositivo se basa en un concepto típico de los coches de carreras: la superficie trasera del parachoques y la superficie superior de la bandeja de té crean un campo de sobrepresión que contrasta con la depresión en la parte inferior del coche. Esta separación existe hasta los extremos de la bandeja de té, detrás de los cuales el flujo de aire se envuelve a sí mismo, creando un vórtice coherente y enérgico dirigido hacia los bajos. El movimiento del aire da como resultado una aceleración local del flujo que produce un alto nivel de succión y una mayor carga aerodinámica en el eje delantero.

El desarrollo aerodinámico de la parte trasera del 296 GTB se centró ́ en la introducción de un dispositivo aerodinámico activo para la generación de carga vertical, un nuevo concepto en las berlinettas Ferrari con motor trasero central, que le permitía expresar un altísimo nivel de carga aerodinámica. También se prestó ́ especial atención al estudio de la gestión de la estela detrás de la luneta trasera, con el fin de no penalizar la resistencia al avance y enfriamiento de los radiadores híbridos.

El spoiler móvil está bien integrado en el parachoques, ocupando casi todo el espacio entre las luces. Cuando no es necesario obtener la máxima carga aerodinámica, se oculta en el espacio obtenido en la parte superior del espejo de popa. Tan pronto como las aceleraciones controladas por los sistemas de control dinámico superan un umbral determinado, el spoiler se eleva por encima de la carrocería. Sus efectos combinados provocan un aumento de 100 kg de carga en el eje trasero, mejorando el disfrute de la conducción en situaciones de rendimiento y minimizando la distancia de frenado.

En el techo y arriba del motor, podemos ver que se rompe claramente con la tradición del Ferrari cupé, optando por la discontinuidad entre techo y capó trasero típico de los modelos spider. Esta dirección estilística hace que la 296 GTB sea única y reconocible. A nivel aerodinámico, esto ha posibilitado introducir un perfil de ala que remata el techo y se prolonga en dos aletas laterales que delimitan el capó trasero.

DINÁMICA
En Ferrari, la diversión de conducir, o la diversión al volante o fun to drive, se caracteriza por cinco indicadores:

1. Lateral: Respuesta a los mandos del volante, sensación de respuesta rápida trasera y facilidad de conducción.
2. Longitudinal: Velocidad y constancia de la curva de respuesta al acelerador.
3. Cambio de marcha: Tiempos de cambio y sensación de progresión de marcha en cada cambio de estas.
4. Frenado: Sensación del pedal del freno en términos de recorrido y respuesta y (eficiencia modulación).
5. Acústica: Nivel y calidad en el habitáculo, y progresividad del sonido del motor a medida que aumentan las revoluciones.

Además de estos, la usabilidad de las prestaciones también es muy importante en el 296 GTB, y como de ello tenemos el cambio eléctrico, que en modo ‘eDrive’ te permite alcanzar una velocidad de 135 km/h sin la ayuda del motor térmico. En la posición ‘Híbrido’, en cambio, el motor térmico interviene para ayudar al eléctrico en caso de que se requiera más rendimiento. La transición entre marcha eléctrica e híbrida se gestiona con gran fluidez para garantizar la continuidad en la aceleración y hacer que la potencia del tren motriz esté disponible en el menor tiempo posible. Las distancias de frenado en seco se han acortado significativamente con el nuevo ‘ABS evo’ y su integración con el sensor 6wCDS, que también garantiza una mayor reiteratividad de la acción de frenado.

El modo eDrive e Híbrido son seleccionables en el eManettino, que también se encuentra en la SF90 Stradale. Además, se puede elegir el modo Performance y Qualify. En el primero se prioriza la carga de la batería para poder entregar una respuesta instantánea siempre y cuando se necesite. Ya en Qualify, se liberan los 830 CV, donde la batería entrega todo su potencial, para lograr los mejores tiempos en la pista.

La presencia de un solo motor eléctrico hace que la tracción se distribuya solo a las ruedas traseras, al contrario de lo que ocurre en el SF90 Stradale, lo que redunda en una mejora de la relación peso/potencia del vehículo y lo hace más ligero y compacto. Las principales funciones de alimentación en tracción son los modos de conducción hibrido y totalmente eléctrico, regulados por el piloto a través del pedal del acelerador, gestionados por el control del motor, supervisados por el control hibrido de los flujos de energía y monitorizados por el control de tracción. Muy importante en este coche es la transición entre modo eléctrico e hibrido, debido a la ausencia del eje delantero eléctrico (RAC-e) del SF90 Stradale.

En cuanto a las principales funciones de carga, cabe destacar el frenado regenerativo en la parte trasera en condiciones estándar y en presencia de ABS, la recuperación de la liberación del acelerador (overbreaking o sobre frenado) en el eje trasero y la función de recarga de la batería a través de una gestión combinada del motor térmico y el eléctrico.

DISEÑO

Exterior
Todo lo mencionado anteriormente va de la mano con el diseño de la 296 GTB. Nace como resultado del deseo del Centro de Stile Ferrari de redefinir el concepto de berlinetta de motor central trasero dándole al coche una línea compacta, moderna y original. Gracias a su corta distancia entre ejes y su apariencia monolítica, representa la berlinetta más compacta de la empresa de Maranello en la última década. Se abandonó la típica configuración fastback para centrarse en un habitáculo que estaba ambientado en un volumen potente, resultado de la corta distancia entre ejes y la composición de elementos como los musculosos guardabarros, el techo de la visera, los contrafuertes volantes y la nueva luneta trasera vertical. De este modo se transmite un habitáculo predominante en la percepción general del automóvil.

La limpieza formal y las líneas bien definidas realzan la deportividad del automóvil, un digno heredero de una filosofía que hunde sus raíces en la más pura tradición Ferrari. Su gran modernidad encuentra referencias validas en los coches de los años 60 caracterizados por una gran sencillez y funcionalidad como el 250 LM de 1963, en particular, que aportó importantes elementos de inspiración como la apariencia sinuosa y monolítica, el corte del pilar ‘B’, la composición de los guardabarros traseros sobre los que se injertan las tomas de aire y la cola truncada y ligera.

Otra característica de la 296 GTB es la cola truncada, una superficie mecanizada a partir de un sólido que realza la compacidad de los volúmenes. En la parte superior, el espejo de popa incorpora un elemento horizontal que encierra las luces integradas y spoiler. Con las luces apagadas, el efecto es una pantalla negra que se extiende horizontalmente a través del parachoques; Al encender los proyectores se iluminan dos franjas de luz en los extremos. Para completar la percepción de la tradicional luz doble circular, se han introducido dos rayones que acomodan las demás funciones lumínicas en la parte inferior.

La presencia de un único escape central representa un elemento de modernidad, donde su diseño completa la base del perfil de la estructura central del parachoques que se expande hacia arriba para llegar a los grupos ópticos, potenciando la lectura horizontal de la parte trasera. El alerón central activo está alojado en el compartimento de conexión de las luces traseras y completa el diseño. Esta solución representa la combinación perfecta de funcionalidad, tecnología y diseño, asegurando el logro de un rendimiento aerodinámico sin comprometer la forma del automóvil.

Interior
El habitáculo de la 296 GTB se desarrolla en torno a la interfaz totalmente digital presentada en el SF90 Stradale, y es precisamente de la coherencia estética con este último que se originan sus formas. Sin embargo, si en el SF90 Stradale se había destacado la tecnología avanzada y la ruptura con el pasado, en la 296 GTB se busca asimilar el contenido técnico con una apariencia refinada. La connotación resultante es pura y se caracteriza por una notable elegancia, además de coherente con el diseño exterior.

La cabina de la 296 GTB eleva el concepto de pureza formal de los elementos funcionales a nuevas cotas. Desde una perspectiva formal, cuando el motor está apagado, los instrumentos a bordo se vuelven negros, mejorando el aspecto minimalista de la cabina. El exclusivo tapizado de cuero italiano de los asientos y su revestimiento se ve reforzado por los nobles materiales técnicos utilizados en los componentes funcionales.

Una vez que se presiona el botón Start Engine, todos los componentes cobran vida gradualmente y la 296 GTB revela su extraordinaria tecnología en forma de una interfaz excepcionalmente moderna, ergonómica y completamente digital. El grupo de instrumentos principal está colocado en una hendidura profunda tallada en el borde del tablero, que se caracteriza por una superficie tensa y deliberadamente limpia. De esta solución de estilo surge el volante y el grupo de instrumentos apoyados por dos soportes estructurales visibles, que se estrechan sin problemas en el tablero. Completando la imagen hay dos satélites laterales, cada uno con su propia área táctil capacitiva y una salida de aire. El lado del pasajero es muy minimalista con su pantalla estándar, lo que les permite participar activamente en la experiencia de conducción, casi como un copiloto.

ASSETTO FIORANO
Aquellos que quieran sacar el máximo rendimiento a las características más extremas del automóvil pueden configurar la 296 GTB con la puesta a punto Assetto Fiorano, obteniendo así ́ las mejores prestaciones gracias a importantes aportaciones aerodinámicas y de reducción de peso. Entre estos últimos, destacan los amortiguadores Multimatic derivados de las competiciones GT, con ajuste fijo optimizado para su uso en pista; los apéndices de fibra de carbono de alta carga en el parachoques delantero que permiten que el automóvil obtenga hasta 10 kg más de carga vertical; y el uso extensivo de materiales ligeros como la fibra de carbono tanto en el interior como en el exterior del coche. Sin embargo, no nos hemos limitado a una mera sustitución, sino al rediseño de la estructura de algunos componentes incluido el panel de la puerta, para un ahorro total de más de 12 kg. Finalmente, un livery especial inspirada en el 250 Le Mans está disponible solo para aquellos que optan por el Fiorano Assetto, cuyo diseño se desarrolla a partir del parachoques delantero con un fondo que abraza la parrilla central y perfila su contorno. La sección continua sobre el capó en forma de martillo avanza longitudinalmente hasta afectar el techo y el spoiler trasero.